¡Muy buenas a todos! En este artículo, te voy a enseñar cómo manejar esas emociones que tanto te molestan. Además, te voy a compartir tips y tres preguntas clave que siempre enseño a mis clientes o alumnos de las formaciones. Quédate aquí porque te voy a mostrar ejemplos claros de cómo hacerlo.
Control vs Escuchar: Cambiando la Perspectiva
Primeramente, me gustaría hablar sobre la palabra «controlar». «Controlar» suena a tapar, manipular o gestionar de manera errónea. Tampoco me gusta el término «autocontrol». Entonces, vamos a cambiar ese «controlar» por escuchar activamente.
Escuchar activamente esas emociones es la clave de todo. Esas emociones están ahí porque te quieren decir algo sobre ti mismo y sobre cómo estás reaccionando ante una situación que te genera conflicto.
Dividiendo Emociones: Herida y Mecanismos de Defensa
Vamos a dividir las emociones en dos categorías principales, aunque sea de manera general: herida, trauma o miedo (culpa y vergüenza también entran aquí) y mecanismos de defensa. Por ejemplo, la ira o las ganas de huir de una relación o discusión son mecanismos de defensa.
Debemos escuchar cada una de estas partes por separado. Vamos a tomar como ejemplo la ira, que es muy común en YouTube. La ira es un mecanismo de defensa que tapa una herida.
Preguntas Clave para Escuchar Emociones
Aunque te cuente todo sobre la ira, eso no va a calmar esa sensación de malestar. Debes hacerle varias preguntas:
- ¿Qué emoción estoy sintiendo? En este caso, ira.
- ¿Qué pensamientos están relacionados con esta emoción? Escribe todo lo que te cuente esa emoción, sin pereza.
- ¿Qué teme esta emoción que ocurra si no hace su trabajo? Esta pregunta es crucial. La ira puede responder, por ejemplo, que teme que te manipulen si no hace su trabajo.
Escuchar Emociones para Entender su Valor
Es importante no identificarte con la ira ni proyectarla en los demás de manera agresiva. Entender una emoción no significa justificar acciones violentas. Se trata de escuchar y entender su valor. Por ejemplo, cuando entiendes el papel de la ira, se siente más reconocida y se apacigua un poco más, lo que te traerá calma (que no es lo mismo que paz).
La paz llega cuando atraviesas el miedo o el trauma que está protegiendo la emoción.
Cómo Hacer el Trabajo de Introspección
El esquema que quiero que hagas es simple: en un papel en blanco, dibuja un círculo y escribe «ira». Alrededor, anota los pensamientos que te está diciendo y para qué te sirve esa emoción (por ejemplo, «me defiende de la manipulación»). Haz esto con cada emoción.
Este trabajo de introspección es como escuchar a un niño pequeño. Cada emoción quiere ser escuchada por ti. Cuando lo haces, esa emoción se siente valorada y tú ganarás en salud mental.
El Arte de la Indagación: Rompe con tu Bucle Emocional
Esto es parte de lo que enseño en mi curso Rompe con tu Bucle Emocional. Si tus pensamientos y emociones se repiten constantemente, es porque estás en un bucle.
Estas tres preguntas son clave, aunque en las mentorías y formaciones vamos mucho más allá, hablando de creencias, emociones, vibración y espiritualidad.
La Calma y el Pensamiento Estoico
Quiero también advertir sobre el pensamiento estoico, ya que puede ser una huida hacia adelante. Imagina un ejemplo de divorcio: la persona, usando protectores como la ira y mantenerse ocupada, está evadiendo la tristeza o la soledad.
La paz no viene de evadir las emociones, sino de atravesar el miedo.
Escuchar Activamente las Emociones para Ganar en Salud Mental
Escuchar activamente tus emociones es un acto precioso. Es como darte amor a ti mismo, empezar a valorarte y dejar de juzgar lo que te ocurre. Esa emoción está ahí por una razón, y cuando no es juzgada ni rechazada, es cuando empezarás a ganar en salud mental.
Te dejo abajo el enlace a mi masterclass, por si la quieres ver. Es extensa, pero hablo mucho más de esto. Espero que te haya gustado este vídeo; creo que es bastante fructífero. Si lo aplicas como te estoy comentando, seguro que vas a tener resultados pronto. Si quieres, me puedes seguir por las redes sociales, me comentas y me pones un storie. Oye, ¡mencióname! Estoy muy agradecido por tus preguntas y menciones. Un abrazo, y te veo en los próximos vídeos. Suscríbete porque voy a poner muchísimos más sobre inteligencia emocional o gestión emocional, como tú quieras llamarlo.
¡Un saludito!
